La muerte de un hombre conmocionó a los vecinos del barrio Echeverría, que decidieron hacer justicia por mano propia saqueando y destrozando la vivienda de una familiar del presunto homicida. La víctima fatal falleció minutos después de recibir una puñalada en el pecho por una pelea entre vecinos.
El sangriento episodio se produjo alrededor de las 19 en una casa de avenida Francisco de Aguirre al 2.700.
Según el testimonio de los vecinos, el fallecido, Omar Carrazano (de 35 años), había intervenido en una discusión para defender a su sobrino, Braian Leonel Carrazano, de 15 años, que estaba bebiendo alcohol y escuchando música en una vivienda.
El adolescente se encontraba con un grupo de amigos cuando se trenzó en una discusión con Walter Beltrán, de 36 años. La pelea -según contaron los vecinos- comenzó a tornarse muy violenta y fue por eso que Omar decidió intervenir. Beltrán sacó un arma blanca y le asestó sendas puñaladas a los Carrazano. “Al tío del menor lo apuñaló en la zona izquierda del tórax, mientras que al adolescente lo hirió en el rostro”, contaron autoridades policiales de la Unidad Regional Capital.
Inmediatamente, los familiares de las víctimas llamaron a Emergencias del 107. Cuando la ambulancia llegó trasladó de urgencia a los heridos. Omar Carrazano falleció minutos después en el Hospital Avellaneda a causa de la herida, y su sobrino fue derivado al Hospital Padilla, donde se encuentra fuera de peligro.
Algunos de los familiares de Omar que quedaron en el lugar se tiraron en el suelo y lloraron por su muerte; otros se fundieron en abrazos desconsolados apesadumbrados por la trágica noticia.
“Mi hijo no tenía problemas con nadie. Era una buena persona. No merecía morir de esta manera. La persona que lo mató no tenía derecho a hacer lo que hizo”, expresó en medio del llanto Oscar Carrazano, padre de la víctima. Una familiar que estaba a su lado lanzó un grito lleno de angustia: “dejaron a cuatro hijos sin su padre”, dijo, y rompió en llanto.
Pueblada
Después de la trágica pelea, el acusado de haber asestado el puntazo letal corrió a refugiarse en la casa de un familiar suyo frente a la vivienda de los Carrazano, en Francisco de Aguirre y Necochea.
Los familiares y vecinos de la víctima fatal, al enterarse del trágico episodio, decidieron hacer justicia por mano propia.
En ese momento, llegaron agentes de la seccional en una camioneta e intentaron apaciguar la bronca vecinal, pero fue en vano. Los vecinos atacaron el móvil policial y rompieron los vidrios de las ventanillas. Uno de los efectivos recibió una pedrada en su cabeza y tuvieron que retirarse del lugar.
La zona quedó liberada para que los vecinos violentaran el ingreso a la casa de una familiar del presunto agresor. Rompieron la puerta de entrada. Ingresaron, sacaron varios electrodomésticos, entre ellos un lavarropas y un freezer. Destrozaron un televisor Led contra el pavimento, se colocaron en medio de la calle y a los gritos corrieron a los conductores que pasaban por allí.
La violencia que se vivía fue tal que los vecinos decidieron prender fuego a una habitación de la casa violentada, que se extinguió a los pocos segundos.
El presunto homicida fue atrapado por la Policía y trasladado a la seccional 12ª, donde pasó la noche. La causa fue caratulada como homicidio en riña y recayó en la Fiscalía de Instrucción de la VII Nominación, a cargo de Arnoldo Suasnábar.
En el hecho tomó intervención la comisaría 14ª -que tiene jurisdicción en la zona-, agentes del sistema de Emergencia del 911 y efectivos del cuerpo de Infantería.